Investigadores, especialistas y autoridades ambientales coincidieron en la necesidad urgente de fortalecer la protección del Estero El Salado y del hábitat del cocodrilo durante el foro de análisis y propuestas realizado en Puerto Vallarta, en el marco del Día Internacional para la Conservación del Ecosistema de Manglares.
El encuentro reunió a representantes del sector académico, ambiental y gubernamental en las instalaciones del CECATI 63, donde se abordó la importancia ecológica de esta Área Natural Protegida, considerada uno de los últimos pulmones verdes dentro de la zona urbana del destino.
Entre los participantes estuvieron la Lic. Biol. Lesly Solís y el Lic. Armando Rubio Delgado, de S.O.S. Cocodrilo Nayarit; el Mtro. Óscar Humberto Tavitas Altamirano, docente universitario; el Lic. Martín Hernández Verduzco, director regional de la Comisión Nacional de Acuacultura y Pesca; el LCC. Erik Eduardo Saracho Aguilar, de Alianza Jaguar A.C. y RedMAS Nayarit; el Mtro. Haniel Ascencio Estrada, en representación de la ASIPONA Puerto Vallarta; y el Dr. Helios Hernández Hurtado, director del parque estatal Estero El Salado.
Durante las ponencias se destacó que el Estero El Salado fue decretado Área Natural Protegida en el año 2000 y cuenta con una extensión aproximada de 208 hectáreas, de las cuales cerca de 135 corresponden a manglares de especies como mangle rojo, blanco y negro.
Los especialistas señalaron que este ecosistema cumple funciones fundamentales para la ciudad, ya que ayuda a regular inundaciones, contribuye a la mitigación del cambio climático y mantiene el equilibrio ambiental de la región.
Asimismo, resaltaron que el estero alberga más de 887 especies de flora y fauna, lo que lo convierte en un refugio indispensable para la reproducción marina de la Bahía de Banderas y en un patrimonio ecológico de gran valor para Puerto Vallarta.
Uno de los temas centrales del foro fue la conservación del cocodrilo, especie emblemática de la zona, cuyo entorno natural requiere atención permanente para garantizar su protección y la convivencia responsable con la población.
Los participantes coincidieron en que la conservación del Estero El Salado no sólo representa una responsabilidad ambiental, sino también una acción estratégica para el futuro ecológico de Puerto Vallarta y de toda la Bahía de Banderas.



