Cuando el río era parte de la vida: mujeres que lavaban a la orilla del Cuale

Cuando el río era parte de la vida: mujeres que lavaban a la orilla del Cuale

Hay fotografías que cuentan historias sin necesidad de palabras. Esta imagen, tomada en las aguas del río Cuale, nos lleva muchos años atrás, cuando lavar la ropa no significaba abrir una llave y mucho menos encender una lavadora.

Hubo un tiempo en que las mujeres salían de sus casas con sus cubetas y su ropa para acercarse al río, buscando entre las piedras un espacio donde el agua corriera limpia y tranquila. Ahí, entre el sonido de la corriente, el canto de los pájaros y la sombra de los árboles, realizaban una de las tareas cotidianas que sostenían la vida de sus familias.

Eran otros tiempos. El río era parte de la casa, aunque estuviera lejos de ella.

Las mujeres de antes cargaban la ropa, caminaban por veredas, se arrodillaban junto al agua y, con sus propias manos, tallaban cada prenda contra las piedras. No había electrodomésticos que hicieran el trabajo pesado. Había esfuerzo, paciencia y una enorme capacidad para sacar adelante el hogar.

Y mientras lavaban, seguramente también había conversación: historias de la familia, preocupaciones, risas, consejos y hasta algún secreto compartido entre amigas. Porque aquellos lugares también eran espacios de encuentro entre mujeres.

Hoy, mirar una escena semejante en el Cuale despierta nostalgia. Nos recuerda que Puerto Vallarta no solamente está hecho de playas, hoteles, restaurantes y grandes avenidas. También está construido con las historias sencillas de su gente, con las mujeres que trabajaron de sol a sol y con los ríos que durante décadas acompañaron la vida de las comunidades.

El río Cuale sigue ahí, serpenteando entre piedras, árboles y recuerdos. Pero quienes lo conocieron en aquellos años seguramente guardan una imagen diferente: la de mujeres con sus cubetas, la ropa extendida al sol y el agua del río formando parte de una rutina que hoy parece lejana.

Quizá por eso esta fotografía vale tanto.

Porque no solamente retrata a una mujer lavando ropa en el río; retrata una época, una manera de vivir y la memoria de tantas mujeres vallartenses que, con las manos cansadas pero el corazón firme, hicieron de las tareas cotidianas una verdadera historia de esfuerzo y amor por su familia.

Y frente al Cuale, entre sus piedras y su corriente, el pasado todavía parece hablarnos. ❤️

Vallarta es Bello